Miles de personas festejan hoy el día del número Pi. Aunque la fecha coincide con el día de nacimiento de Albert Einstein, la razón para escoger el 14 de marzo para la celebración se encuentra en su escritura anglosajona: 3/14, que es el valor de esta famosa constante matemática.
A lo largo del día los seguidores del número Pi se reunirán para comentar anécdotas en torno a este número e intercambiarse postales y tartas conmemorativas. Se han desarrollado aplicaciones informáticas que calculan con exactitud la edad de una persona en años Pi y otras personas se reúnen para recitar todos los dígitos que se saben de memoria. Además, debido a que las primeras seis cifras de la constante son 3,14159, el momento álgido de la celebración se produce a la 1:59 horas.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó en el año 2009 la celebración del día de Pi e instó a que colegios e institutos realicen actividades y animen a sus alumnos a estudiar matemáticas.
Valores: solidaridad y relaciones humanas, en un mundo donde la falta de ideales, el egoísmo o el individualismo prevalecen por encima de otros sentimientos. Basado en un cuento escrito por el Premio Nobel de Literatura José Saramago.
EL VENDEDOR DE HUMO
Valores: reflexión sobre el consumismo, la picaresca y que a veces damos mucha importancia a las apariencias
EL HOMBRE ORQUESTA
Valores: la importancia de trabajar en grupo. Las rivalidades no siempre son buenas, en especial cuando son llevadas al extremo y esto implica dañar al resto de compañeros.
EL MEJOR CORTO PARA FOMENTAR LA LECTURA
EL VIAJE DE SAID
Valores: enseña la tolerancia hacia los inmigrantes y la solidaridad.
Muchos son los que piensan que la conmemoración del Día de la Mujeres una celebración alegre y reivindicativa, pero su origen dista mucho de ello. Lo que se recuerda cada 8 de marzo es la matanza por parte de la Policía de 120 mujeres trabajadoras de una fábrica textil en Nueva York que marcharon por defender sus derechos.
La historia se remonta a hace más de 100 años, concretamente el 8 de marzo de 1875, cuando cientos de mujeres trabajadoras de una fábrica de textiles de Nueva York marcharon por las calles contra los bajos salarios, menos de la mitad de lo que cobraban los hombres.Esa jornada terminó con 120 mujeres muertas por la brutalidad policial y provocó que las trabajadoras fundaran el primer sindicato femenino.
El 25 de marzo de 1911, tuvo lugar nuevamente uno de los mayores desastres de la industria en Estados Unidos. 146 trabajadoras murieron en un gran incendio de una fábrica textil a causa de derrumbes, quemaduras e intoxicación por humo y otras se suicidaron al no tener escapatoria.
Los responsables de esas muertes fueron los propietarios de la fábricaTriangle Shirtwaist, que habían sellado las puertas de las escaleras y de la salidas para evitar que las empleadas robaran. Esta terrible tragedia trajo importantes cambios en la legislación laboral y provocó el nacimiento del Sindicato Internacional de Mujeres Trabajadoras Textiles.
No fue hasta 1909 cuando se celebró por primera vez el Día de las Mujeres Socialistas en EEUU, un 28 de febrero. En 1910, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
La feminista rusa Alexandra Kollontai, que entre otras cosas logró el voto para la mujer o la legalidad del divorció, consiguió establecer el 8 de marzo como la fiesta oficial en la Unión Soviética. En España comenzó a conmemorarse en 1936 y la ONU oficializó esta fecha en 1975.
En el Día Internacional de la Mujer, las calles y reivindicaciones se visten de morado, un color de historia y leyenda.
Hay diversas explicaciones que tratan la relación del color violeta con la lucha de las mujeres. La versión más aceptada es la que vincula el morado con los hechos acaecidos en la fábrica textil de Estados Unidos en 1908, cuando las trabajadoras de la empresa Cotton New York se declararon en huelga. El dueño de la compañía acabó con las movilizaciones de forma dramática. Prendió fuego al edificio, lo que provocó la muerte de 129 mujeres que estaban encerradas en la fábrica.
La leyenda cuenta que las empleadas estaban trabajando con telas de color violeta, de ahí el color característico de la lucha feminista. Las más poéticas sujetas que era el humo que salía de la fábrica el que tenía ese color, que pudo apreciarse a kilómetros de distancia.
Había una vez un país muy ,muy lejano. Ese país estaba era Estados Unidos.Allí en una ciudad que se llamaba Nueva York nació Ana.
Ana desde muy ,muy pequeña tuvo que trabajar para poder comer y no podía irse a jugar con muñecas , ni con pelotas ,ni con sus amigos y amiga, ni siquiera podía leer cuentos con los que soñar porque tenía que trabajar para ayudar a su familia. Cuanda Ana creció y se convirtió en una jovencita comenzó a coser en una fábrica muy ,muy grande que había en su ciudad.Allí conoció a Ben , su buen amigo. La verdad es que Ana no tenía muchas amigas , de su casa se marchaba al trabajo y del trabajo a casa sin pensar en otra cosa. Pero Ben era un buen chico. Allí en la fábrica de ropa Ben cosía dos filas más allá que Ana. Llegó fin de mes y los trabajadores y trabajadoras de la fábrica textil se pasaron por Administración para cobrar su salario.Ana se dio cuenta que los hombres y los muchachos iban a la parte A y las mujeres y muchachas a la parte B. Ana cobró sus seis dólares y los guardó en su bolso , pero se dio cuenta que algo no iba muy bien. Esperó a Ben , su amigo a la salida del trabajo y pensó en dar un pequeño paseo por el parque de vuelta al hogar. Ben se alegró mucho al ver que su amiga Ana le esperaba y ambos comenzaron el paseo. Antes de recorrer el primer paso ella le preguntó a su amigo: -¡Oye Ben! , ¿Cuál es el salario que te han dado a ti ? Ben se puso de color rojo fuerte , no se esperaba que una chica le preguntara por dinero , pero como era una chica muy amiga de él , le respondió: -Me han dado doce dólares .Creo que sé porque me lo preguntas Ana, pero quizás te estás metiendo en un lío. Ana se quedó callada por un momento , su corazón ,le pedía que tenía que hacer algo ante aquella injusticia , sabía que al final no estaría sola , así que le comentó a Ben lo siguiente: -Ben, sé que eres mi amigo y eso es muy importante para mí, pero yo también soy una amiga para ti por lo que si quieres puedes ayudarme .Simplemente ayúdame escuchando lo que voy a decirte. Ambos trabajamos doce horas , ¿verdad? Ben asintió con gesto emotivo. Si trabajamos igual , tintamos las mismas telas , utilizamos las manos para trabajar , ¿por qué tú cobras de la Admisnistración A doce dólares y yo seis de la B? La verdad es que no tengo ni idea, -asintió Ben.- Creo que porque tú eres una chica , y vosotras cobráis menos. - ¡Ah! Pero trabajamos en lo mismo las mismas horas , yo y mis compañeras, sin embargo cobramos menos, vosotros tenéis 45 minutos para comer, nosotras media hora. Si tenemos bebés nos echan del trabajo, si nos enfermamos nos descuentan los días .Vosotros sólo tenéis medio día de descuento y de tener familia , os da igual porque no os afecta. Creo y siento que todo esto es injusto. Tengo que hacer algo. Ana dejó boquiabierto a Ben y se marchó a casa. Allí cogió papel y pintura e ideó un plan. Ya sé lo que voy a hacer ,-pensó-, voy a recorrer los barrios ricos y poderosos de la ciudad de Nueva York y voy a reclamar igualdad en el trabajo para mujeres y hombres. Para ello se colgó un cartel en el que ponía : “igualdad para las mujeres y los hombres”. Así que a la mañana siguiente se despertó como todos los días , se duchó, vistió y desayuno como de costumbre y se colocó el cartel.Bajó las escaleras de su casa , abrió el portal de la calle y se quedó perpleja. Allí estaba su amigo Ben , sonriendo, y le dijo: -Amiga mía , me he tirado toda la noche pensando en cuántas cosas me dijiste del trabajo , he pensado en mi madre , en su trabajo de ama de casa , en lo importante qué es lo que hace para mi familia. He pensado en mi hermana , que trabaja tanto para dar de comer a sus pequeños y su marido enfermo , así que supongo que todas las mujeres del mundo hoy deberían estar muy orgullosas de lo que vas a hacer. Yo soy hijo de una mujer y de un hombre , tengo tanto de mamá como de papá. Así que estoy contigo. Ana se alegró mucho y abrazó a Ben , y se fueron caminado calle abajo para coger el tranvía y llegar a esos barrios de los dueños de la fábrica textil. Cuando sacó el ticket del billete ponía 8 de marzo de 1857. Al llegar a su destino Ana se bajó pero le pidió a su amigo que no lo hiciera que lo más importante para ella era el valor de reconocer la desigualdad que había y eso era lo más importante.Ben accedió y Ana anduvo por las calles llenas de hombres poderosos con miradas perplejas y mujeres calladas pero felices en su interior por observar el valor de una mujer ante una situación así. Al final Ana consiguió algo de lo que quería , comenzar una lucha por la igualdad , aunque a ella la detuvo la policía por pensar que su mensaje escrito alborotaba a la población. Hoy en día aún existen muchas mujeres “Anas” y muchos hombres “Ben” que piensan y sienten que la igualdad es un derecho de las personas . De esta forma se encontró la noticia de Ana otra mujer en un periódico ,ella se llamaba Clara , Clara Zetkin.Ella era alemana y de profesión maestra y se dio cuenta de lo importante que era la historia de Ana, así que creó un periódico al que llamó La Igualdad , por lo que reivindicaba, tuvo que huir de su país e irse a otro , a Suiza. Luego las cosas cambiaron un poco y pudo volver a Alemania. Clara se puso muy contenta cuando regresó. Allí siguió trabajando y luchando porque mujeres y hombres fuésemos iguales en los deberes y en los derechos así que cuando cumplió los cincuenta años tuvo su mejor regalo..En Conpengahe, una ciudad muy bonita que está en Dinamarca se celebró en 1910 la Primera Conferencia Internacional de mujeres y allí ella propuso que este día , el 8 de marzo fuera el Día Internacional de la Mujer . Lo que Clara consiguió en aquella reunión fue aprobado y aplaudido por todas las mujeres: el derecho al voto, la igualdad de oportunidades para ejercer cargos públicos y el derecho al trabajo. Clara conoció años más tardes a otra mujer Rosa Luxemburg y las dos intentaron parar una guerra , pero esa ya es otra historia... Publicado por Elena Fernández
La fiesta de la Cincomarzada toma su nombre del alzamiento del pueblo zaragozano frente a la invasión del Ejército carlista, que tuvo lugar en la capital maña el 5 de marzo de 1838.
Unos 2000 soldados del bando carlista dirigidos por el general Juan Cabañero y Esponera, accedieron de madrugada a Zaragoza a través de la Puerta del Carmen y la Puerta Santa Engracia. El objetivo de las tropas era hacerse con esta plaza debido a su posición estratégica, entre Cataluña y el País Vasco, que le permitía a los carlistas tener una conexión directa entre el territorio vasco y el catalán.
Los soldados consiguieron entrar en Zaragoza pero no lograron hacerse con la ciudad debido a la rápida y eficaz defensa que los zaragozanos realizaron armados con cuchillos, aperos del campo o armas de caza. A su vez las mujeres lanzaban desde las ventanas muebles, aceite y agua hirviendo, ofensiva que hizo que el ejército carlista se replegara y terminara por huir de la ciudad.
Este hecho motivó la titulación de Zaragoza como “siempre heroica” y la orla de laurel en su escudo de armas. Desde entonces se conmemora ese día bajo el nombre de Cincomarzada.
Como recuerdos de este hito histórico hay dos calles en Zaragoza: la calle Cinco de Marzo en honor a ese día y la calle Capitán Esponera muy próxima a la Puerta del Carmen por donde entró el Ejército carlista.
La Cincomarzada es una de las fiestas locales de Zaragoza a pesar de que durante varios años estuvo prohibida su celebración. Pasada la dictadura de Franco se volvieron a retomar los festejos, y desde entonces los zaragozanos y zaragozanas se reúnen en el Parque del Tío Jorge para celebrar y disfrutar este día festivo con actividades culturales, deportivas y musicales.
Curiosidades
Se cuenta que Cabañero, nada más ocupar la ciudad, entró en una chocolatería y pidió un tazón de chocolate caliente pero tuvo que huir sin haberlo probado. En 1840, unido tras el Convenio de Oñate a Espartero, entró en Zaragoza formando parte de las tropas isabelinas que habían de combatir a Cabrera. Los zaragozanos, al verlo desfilar por sus calles, le gritaban: «¡Cabañero, que se te ha enfriado el chocolate!».