
El 13 de noviembre se celebró en India el Diwali, el “Festival de las Luces” o “Año Nuevo Indio”, también conocido como Divali, Deepavali o Deepawali.
Se trata de una fiesta religiosa que celebran tanto hinduistas, sikhs y jainistas, donde se estrenan ropas nuevas, se comparten dulces y se tiran petardos y fuegos artificiales.
Se trata de una de las noches más alegres y
significativas del año, dedicada a la diosa Lakshmi, consorte del dios
Vishnú, que otorga la la prosperidad y la riqueza. También el dios
Ganesha es especialmente venerado ese día, protector del hogar.
Para
esta época, cuya preparación comienza unos días antes, las casas se
limpian y se adornan con lámparas de aceite o velas que se encienden al
atardecer.También se preparan platos especiales y se intercambian regalos con las personas más cercanas y los familiares.
Este es el momento para renovar las cuentas, pintar la casa y decorar el hogar, junto con prepararse a recibir el año entrante.
Para festejarlo se debe instalar un altar en un lugar especial de la casa, donde este presente una imagen de Lakshmi, a quien se le puede ofrecer flores, incienso y monedas.
Esta festividad de reflexión, simboliza la liberación de la oscuridad en la que está envuelto el hombre, luego de la batalla de purificación de la mente e iluminación del alma, siendo la victoria del bien sobre el mal el resultado final.