El Museo del Fuego y de los Bomberos se ubica en lo que
fue el Convento de Mínimos de la Victoria. Construido entre finales del
s. XVI y comienzos del s.XVII este bonito edificio alberga las salas de
este museo pequeño pero muy bien montado. En las diferentes salas se muestra al público la labor que realizan
los Bomberos; los medios con que cuentan para realizar su trabajo y cómo
estos medios han evolucionado. Pero sin duda el plato fuerte es la
exposición de vehículos antiguos que se encuentran en lo que era el
claustro del convento. Allí, relucientes vehículos rojos de diferentes
épocas harán las delicias de los niños.
Hay un detallazo que conquista a todos los niños; dos de los
vehículos expuestos están disponibles para que los peques se suban y los
exploren. Se trata de un camión y una camioneta. Es que es realmente emocionante subir al camión de los
bomberos, jugar a conducirlo, o ver en detalle cómo es cada parte del
camión. También hay a disposición de los peques una chaqueta y algunos
cascos para ponerse, ¡se sienten verdaderos bomberos!
Además de los vehículos del claustro, pueden verse otros medios
antiguos y muy llamativos, como un carro tirado por una bicicleta, u
otros tirados por caballos. En las demás salas se puede aprender todo
sobre el trabajo que realizan los bomberos, viendo trajes y equipamiento
de todas las épocas. Además alrededor del claustro hay una serie de
paneles audiovisuales que explican la historia y las características del
fuego.